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Equipo alemán halla dos maneras de degradar los PFAS

Investigadores del HZDR usaron cavitación y plasma frío para degradar PFAS en agua, con ensayos escalados de 50 mililitros a 5 litros.

Imagen: ITzine

Dos técnicas de laboratorio desarrolladas por investigadores del centro HZDR de Alemania pueden acelerar la degradación de los PFAS, los compuestos sintéticos persistentes a menudo denominados «químicos eternos». El equipo empleó cavitación hidrodinámica y plasma atmosférico frío para tratar agua contaminada.

Los PFAS se acumulan en el agua y el suelo y se han vinculado a riesgos para la salud que van desde el deterioro de la función inmunitaria hasta un posible aumento del cáncer. Se utilizan en recubrimientos antiadherentes, materiales resistentes al fuego, envases y textiles, y se degradan muy lentamente en la naturaleza. La presión regulatoria también aumenta: en 2024 la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) introdujo límites obligatorios para varios PFAS en el agua potable, mientras que la Unión Europea está debatiendo una prohibición más amplia de su producción y uso.

Cómo funcionan los dos tratamientos para PFAS

Con la cavitación hidrodinámica, el agua contaminada se fuerza a pasar por una constricción, creando burbujas microscópicas. Cuando las burbujas colapsan, generan temperaturas extremas localizadas y partículas químicamente reactivas que atacan las moléculas de PFAS, incluido el perfluorooctanosulfonato (PFOS), uno de los compuestos más persistentes del grupo.

El segundo método inyecta gas en el agua para crear burbujas que transportan los PFAS a la superficie, donde el plasma descompone los compuestos. Según los investigadores, el tratamiento con plasma actúa más rápido que la cavitación y no requiere ni catalizadores ni reactivos adicionales.

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Ambos enfoques aún presentan inconvenientes. La cavitación actualmente logra solo una degradación parcial, mientras que el plasma consume considerablemente más energía y puede producir subproductos que requieren un tratamiento separado.

En pruebas de laboratorio, el plasma convirtió aproximadamente el 35% de los átomos de flúor en los PFAS en sales de fluoruro y destruyó casi por completo tanto los compuestos de cadena larga como los de cadena corta. El objetivo actual del equipo para la cavitación es descomponer más del 80% de los PFAS y mineralizar más del 50% del flúor ligado.

Los investigadores están escalando los experimentos de 50 mililitros a 5 litros y planean combinar los métodos en un único sistema: el plasma proporcionaría alta reactividad química, mientras que la cavitación reforzaría la degradación de los contaminantes. En comparación con sorbentes de carbón activado, membranas e incineración a alta temperatura, los métodos propuestos podrían evitar la simple transferencia de PFAS entre medios sin destruir completamente las moléculas —siempre que puedan alcanzar volúmenes industriales.

Dan Kowalski

Frontier Editor

Dan is our resident futurist, covering electric mobility, space exploration, and the smart home. He's interested in atoms just as much as bits. Whether it's a new battery chemistry, a reusable rocket, or a protocol that finally makes IoT devices talk to each other, Dan breaks down the engineering that pushes humanity forward.

vía ITzine

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