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Nueva York prohíbe las gafas inteligentes en todos los juzgados estatales a partir del 20

A partir del 20 de julio, Nueva York hará cumplir una prohibición total de las gafas inteligentes y cualquier dispositivo montado en la cabeza con capacidad de grabación en todos los juzgados estatale

A partir del 20 de julio, Nueva York hará cumplir una prohibición total de las gafas inteligentes y de cualquier dispositivo montado en la cabeza con capacidad de grabación en todos los juzgados estatales. Según Syracuse.com, la medida cubre cada sala de audiencias en todo el estado de Nueva York y parece ser la primera restricción de este tipo a gran escala en EE. UU. La prohibición se aplica no solo a gafas inteligentes de alto perfil como las Ray‑Ban Meta, sino también a cualquier montura que pueda capturar audio o vídeo, aunque parezcan gafas normales.

Si alguien acude al juzgado con ese tipo de gafas, debe entregárselas a los funcionarios del tribunal. Esto incluye gafas graduadas equipadas con cámaras o micrófonos. La judicatura del estado aún no ha aclarado cómo se aplicará la prohibición a las personas con discapacidades que dependen de tecnologías de asistencia, lo que deja una cuestión importante sin resolver.

Gafas inteligentes prohibidas en los juzgados de Nueva York para proteger la privacidad

La propia prohibición no resulta sorprendente. Muchos tribunales de EE. UU. llevan tiempo prohibiendo dispositivos de grabación, pero las gafas inteligentes no se habían señalado explícitamente, lo que creó un área gris. Nueva York ha cerrado simplemente esa laguna con una norma directa. Algunos sistemas judiciales estatales en Pensilvania, Hawái y Wisconsin han tenido restricciones similares, pero Nueva York es el primer estado en implantar una prohibición estatal integral de las gafas inteligentes en todas las salas de audiencias.

El movimiento se produce en medio de crecientes preocupaciones sobre las gafas inteligentes y la privacidad. A principios de este año, un juez de Los Ángeles advirtió a dos personas que llevaban gafas inteligentes durante una audiencia en la que Mark Zuckerberg testificó en una demanda que acusa a Instagram de mecánicas adictivas dirigidas a menores. Para los tribunales, estos dispositivos suponen más que una molestia: representan un riesgo de grabar de manera encubierta a testigos, abogados y procedimientos sensibles.

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Preocupaciones de privacidad con la tecnología de gafas inteligentes

La controversia alrededor de las gafas inteligentes tiene una larga historia. En la era de Google Glass surgió el término “Glassholes” para describir a las personas que molestaban a otros por llevar una cámara en la cara. Esos dispositivos caros y de nicho desaparecieron, pero el mercado se ha reactivado recientemente con empresas como Meta y EssilorLuxottica impulsando las Ray‑Ban Meta, Snap lanzando una nueva generación de Spectacles y Google volviendo a las gafas con IA mediante asociaciones. Este auge ha reavivado las preocupaciones sobre la privacidad de una forma más práctica.

Los dispositivos de hoy son más baratos, más discretos y están potenciados por IA que puede analizar el contexto en tiempo real, lo que los convierte en una preocupación real para tribunales, escuelas y centros de salud donde el acceso controlado a las grabaciones es esencial. La reacción pública también se ha intensificado porque muchas gafas inteligentes se usan no para navegación o traducción, sino para filmar en secreto. En las redes sociales, a los dispositivos se les apoda despectivamente «perv glasses», cuando los influencers publican vídeos de interacciones con mujeres grabadas desde una perspectiva en primera persona, a menudo sin consentimiento. Aunque estas gafas tienen indicadores LED para mostrar cuándo están grabando, son fáciles de ocultar bajo un dedo, una pegatina o la montura.

Los fabricantes sostienen que ofrecen salvaguardas como luces de grabación visibles, políticas locales, formación de usuarios y modos para usuarios con discapacidad visual. Meta, por ejemplo, lanzó en junio un programa que entrega gafas inteligentes gratis a veteranos estadounidenses con discapacidad visual. Para algunos, estas gafas sirven genuinamente como tecnología de asistencia que lee textos, describe el entorno y ayuda en la navegación.

Pero esta doble percepción —herramientas de IA asistencial frente a cámaras encubiertas— es un asunto espinoso para la industria. Más allá de los tribunales, se debaten restricciones sobre cámaras portátiles en lugares como salas de conciertos, casinos y centros educativos. Cuando no está claro si se está grabando, muchos sitios simplemente prohíben los dispositivos por completo.

La firma de investigación de mercado Counterpoint Research espera que los envíos mundiales de gafas inteligentes con IA crezcan a dos cifras en los próximos años. Sin embargo, los riesgos regulatorios y de reputación siguen siendo un gran lastre. Incluso el éxito de las Ray‑Ban Meta no ha cambiado el hecho de que los wearables con cámara suelen restringirse automáticamente en entornos sensibles. La prohibición de Nueva York muestra lo rápido que la desconfianza informal se convierte en política formal. Si otros estados como California, Texas o Florida siguen su ejemplo, esto se convertirá en una nueva norma en los mayores mercados de EE. UU.

*Meta, propietaria de Ray‑Ban Meta, está prohibida como organización extremista en Rusia.

Tomas Berg

Computing Editor

Tomas lives in the terminal. He covers chips, laptops, and operating systems with a focus on performance and efficiency. He reads kernel changelogs the way other people read fiction, and he's always on the hunt for the perfect mechanical keyboard switch. If it processes data, Tomas has an opinion on it.

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